sábado, 6 de septiembre de 2008

Las Horas Muertas (Putrefacto De Occidentalidad)


Hay un proceso en curso, por qué no llamarlo alquimia, por el cual recuperamos en secreto eso que en nuestra infancia era verdadero, y, tras ponerlo en una fragua, lo deformamos hasta que nos sirve para justificar lo que somos.
No eran más que risas, e intentamos hacerlas pasar por gritos de dolor en la tormenta.
No eran más que caricias, y buscamos la presencia del otro que nos cercena y evita que seamos lo maravillosos que seríamos.

Volver monstruoso al pasado es un recurso siempre disponible para evitar mirar en el espejo al monstruo que somos hoy por hoy.
El futuro brillante y promisorio se erige como la contracara de nuestra enfermedad, que no es abarcada por ningún manual y llamamos, desde el sentido común, búsqueda de equilibrio.
¿Equilibrar qué? Las consecuencias no queridas de nuestras acciones con nuestros deseos más oscuros que ni siquiera nos animamos a nombrar. Equilibrar lo que somos con la imagen que tenemos de nosotros mismos.

Quiero dejar de ser una representación justificadora. Quiero dejar de tomar como autorrefenciales las cosas que veo en la calle. Una risa es una risa, un perro ladrando es un perro ladrando.
Ciertos monjes al otro lado del mundo llamaron a esto iluminación. Yo, putrefacto de occidentalidad, sólo puedo llamarlo cura.

jueves, 28 de agosto de 2008

Librado de ser libre


Libertad de ir donde quieras, con quien quieras, todo el tiempo que quieras, y, una vez allí, hacer lo que quieras.
Pensé que me la negabas, y te dejé.

Dostoievsky dijo que si Dios ya no existe, todo nos está permitido. Lacan lo invirtió, diciendo que si Dios no existe (Dios en el sentido del Nombre-del-padre, dice Zizek) todo nos está prohibido.
Esta libertad sin vos no es más que un puño apretado, un manojo de arena que se esparce inevitablemente, mientras envejezco, no tan sereno, bajo el sol de invierno.
Esta libertad sin tu nombre sagrado, sin tu presencia que define al nosotros y por ende al yo, no es libertad más que de extrañarte, de transitar los callejones sin salida del pasado. Detrás de sus sórdidas paredes se oye el presente, en el que, al parecer, hay una fiesta constante.

Tal vez por mudarme demasiado, la invitación nunca me llegó.

Adieu, prohibición más dulce. Nos vemos en la sutil línea que el ocaso traza a la noche.
Ojalá nos reconozcamos.

sábado, 23 de agosto de 2008

Debajo De Tu Cuerpo


Preguntas incorrectas para respuestas inapropiadas
dos finos hilos de humo surgen de un fósforo apagado
Hay una traición en curso
no son tus manos
ni las mías.

Límpidas nubes de tormenta
sobre el cielo lisérgico
devastan nuestra sed de sentido.
Norwegian Wood en la radio.
El locutor canta a destiempo.

Marejadas azuladas de tu pelo en mi almohada
cambiamos de piel al rozarnos.
Abajo, el rostro impoluto de la verdad,
el rostro del desamor.

Olor acre, tonos de magenta
mientras el otoño del mundo
se desmembra
detrás de una persiana
siempre cerrada.

sábado, 16 de agosto de 2008

Diferencias irreconciliables

"Pero si es difícil fijar el instante preciso, el paso sutil en que el espíritu ha apostado a favor de la muerte, es más fácil extraer del acto mismo las consecuencias que supone. Matarse, en cierto sentido, y como en el melodrama, es confesar".
Albert Camus

Unos meses después de separarme (ella adujo "diferencias irreconciliables", yo pregunté qué diferencia no lo era. El juez falló a su favor), la vi bajar del auto de un antiguo amigo. Era una tarde de agosto y el cielo estaba cargado.
Me acerqué sonriendo y con el dedo índice dejé un mensaje en el vidio trasero.
Algunas horas después se desató la tormenta. Nunca supe si llegó a leerlo.

El dedo que jaló el gatillo que activó el mecanismo que impulsó la bala que me destrozó la cabeza tenía todavía algunos leves rastros del polvo de ese vidrio.
A ese mensaje no pudo lavarlo ninguna lluvia.

jueves, 31 de julio de 2008

En Presencia De La Ausencia De Luz


Pequeños paraísos de lisa proporción
sus ojos brillan como dos dagas almidonadas
y la noche no se cierra alrededor de su cremallera.

Retorno inesperado a las fuentes
negadas por la evolución del pensamiento
hay una excusa allí fuera para todas nuestra pequeñas
no tan pequeñas
miserias.

Fuego y amistades incandescentes
el dolor y su ausencia nos unen

Distancias de metal pulido, matizadas por el cielo
carne amoratada al otro lado del teléfono
olvidando tu nombre antes de pronunciarlo.

No era promesas de redención
no podían serlo.
Eran la redención misma.

El código no oculta el crimen
del lugar, vacío,
bajo los reflectores del teatro.

La función se desarrolla sin ella
y no hay nada para ver.

viernes, 25 de julio de 2008

Los Muertos Que Vos Matais


Me equivoqué (just add it to the list). Lo que se estaba muriendo era yo, el blog goza de buena salud.
Ampliaremos.

(Nos dilataremos a futuro sonaba punzamente inapropiado).

viernes, 18 de abril de 2008

Ouroboros


Voluntad de ocaso y voluntad de infinito.

Ningún hombre es una isla, y en toda muerte humana se juega el destino de lo único que conocemos, a nosotros mismos.
En algún punto dejamos de cambiar la piel como las serpientes, e hicimos carne de ese conjunto de prejuicios, malentendidos y deformaciones que llamamos personalidad. A fuerza de imaginarnos que estábamos aislados, y que el destino de cada hombre era una cuestión individual, terminamos por convencernos de ello.
Convencer, persuadir, debatir, imponer. La manera occidental.

I laughed and shook his hand, and made my way back home
I searched a foreign land, for years and years I roamed

En algún punto, entonces, tal vez justo antes de atravesar ese enorme portal de luz que conduce al infinito, ese malestar que llevamos en el pecho desde antes incluso de qué pudieramos pensar quiénes eramos y para qué estabamos en este mundo, se disuelve.
Esta no es otra promesa de salvación, cuelgue el teléfono, guarde la billetera.
El malestar se disuelve y nuestros nuevos ojos no ven sino la complejidad maravillosa e inestable que compone el tejido del mundo. La tragedia que conlleva todo sentimiento. La vulgaridad mortal de todo pensamiento. La redención incomprensible que habita en cada cuerpo. Los finales y los principios como lo que son: la misma cosa.

I gazed a gazeless star, we walked a million hills
I must have died alone, a long long time ago.


Este blog comenzó en 2007 con una imagen de Ouroboros, la serpiente que se devora a sí misma. Regresa, por ende, a su punto de partida para despedirse.
Tal vez, cuando termine de devorarme a mí mismo, nos volvamos a encontrar, en caso de que aún quede algo en pie.
Gracias por todo.