Corriendo
montando la ola de un tiempo
aún por volver al corazón
del mito que lo parió.
Muéstrenme una experiencia
que no esté herida de muerte
por la intelectualidad, por la razón
por su propia ansia de ser.
Y si ese día
surgimos de la tierra
si ese día lavamos nuestros pies
en las fuentes decorativas
de un ágora ya sin voces
si desde esa noche
el pavor tiene un nuevo nombre,
aún mejor.
No hay misterio más absoluto
no hay ilusión más grata
que la vida en sociedad
y la búsqueda de lo que hay
de cada uno de nosotros
en los demás.
Y cuando lo encontramos
destruirlo,
amarlo,
ignorarlo.
Da igual.
Encontrarlo es todo el misterio,
y una vez profanado
ya no vale nada.
martes, 17 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Eden
El concepto es verdaderamente simple. Lo complicado es su ejecución.
Allá afuera hay una guerra, hay corazones bombeando ácido, pero también hay ojos perdidos en la autocelebración masturbatoria del olvido de sí televisado. Allá afuera están tu víctima y tu ejecutor. Tu chance de redención y tu condena irredimible.
Allá afuera hay una guerra, hay corazones bombeando ácido, pero también hay ojos perdidos en la autocelebración masturbatoria del olvido de sí televisado. Allá afuera están tu víctima y tu ejecutor. Tu chance de redención y tu condena irredimible.
Is everybody in? The ceremony's about to begin.
Tenían razón, tenía que llegar y llegó. No era el apocalípsis, era apenas el fin de tu infancia.
Era más brutal de lo que te dijeron en tus clases de formación religiosa y de religiosidad (per)formativa.
Creciste, junco torcido, en una ciénaga de la que le echaste la culpa a la época. Cuando te cruzas con flores hermosas, de perfumes exóticos en la calle, tu único refugio es la violencia. Pensar que hubo un crimen perpetrado mucho antes de que vos estuvieras acá, y que sos el gran decisor. Pero no, apenas una nota al pie en la historia de la negación, un destello opaco en el devenir afiebrado que grandes hombres han forjado con la espada y la música.
Comentario de un glosador sin talento sobre el enorme corpus de la tradición judeocristiana. Escapar o no al incendio de la gran biblioteca da lo mismo, nadie sabrá comprender.
En todo ese caos informe, que te gusta asimilar a un principio aunque tal vez sea el telón del final, la respuesta afiebrada del exceso. Una sola risa con las sinapsis en llamas vale por largas noches de resaca y de sufrimiento. Excepto en esas mismas noches.
Mañana, capullo reseco de humanidad, a tratar de rociarse con gotas de admiración ajena, y si no anda, con algún acto vacío de consumismo, y si no alcanza, a tratar de acostarse con alguien, y si no se puede, a destapar una botella y empezar de nuevo el ciclo.
En este jardín tras murallas no llueve nunca, y la humedad viene de lágrimas, y el sol no alcanza, y el calor y la luz vienen de quienes se prenden fuego.
martes, 17 de mayo de 2011
Diamante de sangre

La hora última en la que el poder se revela como lo que es. El ocaso de toda esperanza, y la única esperanza en todo ocaso. Los pies manchados con barro y las manos con sangre. Y viceversa, porque a veces caminamos sobre cadáveres, y a veces nadamos en la ciénaga de nuestra historia. Por "nuestra" hablo de la humanidad.
Versos de poeta maldito cuando las maldiciones ya no valen (Hiroshima, mon amour), versos sufridos cuando no queda corazón alguno que sea más blando que el diamante, versos cuando la única palabra que vale algo es la que cotiza en Bolsa.
Por algo te dije aquella vez, amor, que el fuego divino me había quemado los ojos. El mundo es belleza corrompida, es fruta que te pudre la boca.
Es donde escribo estas palabras, pero también donde habré de morir.
martes, 22 de febrero de 2011
Mímesis

Estabamos llegando cuando la vi caer, fulminada por un rayo divino, como si el espíritu santo acabara de entrar en su cuerpo.
Un hilo de sangre pendía de su nariz. Stigmata.
La cargamos en brazos, subimos las escaleras, la depositamos en su cama. La procesión.
Cuando volvió en sí lo primero que hizo fue saltar sobre mí. Hicimos el amor durante algunos minutos, ensuciando sus sábanas recién estrenadas.
El Santo Sudario.
En esta historia, sin embargo, la que muere crucificada es la virgen, y lo que se quiebra no es el templo.
Somos nosotros.
viernes, 23 de julio de 2010
Perfume al filo del dolor

Son esas palabras
que empezamos a decir más seguido
cuando el silencio deja de ser paz
para comenzar a ser olvido.
Hemorragia de luz,
somos el eterno presente
de un te quiero pronto a no querer
más que a sí mismo.
Mueren, mi amor,
para que nosotros vivamos.
Sin Auschwitz, sin Hiroshima
no tendrían ese brillo tus ojos.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Hybris

Y si tratar de comprender
fuera, en última instancia,
saber que no es posible más
que ser extranjeros en nuestro cuerpo.
Hay un molde vacío
al que tus antepasados
llamaron hombre.
Esa medida de todas las cosas
debe ser rota
si hemos de ser libres.
Hay que atravesar la piel
demoler los cimientos
de la buena conciencia
apagar alguno que otro
cigarrillo
en el ojo del amo
y no en el cenicero.
Hybris, desmesura.
O, lo que es lo mismo,
vida.
sábado, 22 de agosto de 2009
Lo Comparable

Cuando ella se volvió para mirarlo, el cigarrillo pendía de sus labios, confirmando la expresión ausente de sus ojos.
-¿Viste, negra? Dentro de algunas décadas vamos a estar muertos, y nadie va a saber que caminamos por esta calle agarrados de la mano. Tratá de sentir los detalles, fijate como se agita aquel árbol por el viento, cómo se está oscureciendo el cielo.
Caminaron en silencio hasta la casa de él, y cuando hicieron el amor esa noche, a ella se le erizó la piel como nunca ante cada roce, y las sábanas de algodón tenían una textura distinta. Igual que siempre, pero distinta.
"Eso es comparar", se dijo ella a la mañana siguiente, mientras perdía sus dedos entre los rulos de él, desordenados sobre la almohada.
Lo besó con suavidad, se vistió y fue a trabajar.
Desde la ventana que daba a 25 de mayo, miró a la gente perderse en la distancia sin percatarse del árbol, notablemente herido por la tormenta de la noche anterior.
Al cabo de una semana ya estaría como antes. O parecido al menos, porque sería el mismo pero ya habría sufrido un poco más, aunque no quedaran cicatrices a la vista.
"Eso es comparar", pensó ella mientras se subía a un taxi.
Ser iguales que siempre, pero distintos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
